Adolescencia Activa parte de una premisa fundamental: las adolescencias tienen una mirada propia sobre el mundo y sobre aquello que afecta sus vidas. Esta mirada puede ser diferente de la adulta, pero no por eso ocupa un lugar subordinado.
Reconocemos a las adolescencias como sujetos de derechos, con capacidad de decisión, intereses, proyectos y formas propias de comprender su realidad. La experiencia y los conocimientos adultos tienen valor, pero no sustituyen ni invalidan los saberes construidos desde la experiencia adolescente.
Por eso, elegimos no partir de la regulación de sus conductas ni de indicarles un único camino. Buscamos generar condiciones para escuchar, explorar y poner en circulación sus puntos de vista, favoreciendo su participación efectiva en las decisiones y propuestas que los involucran.
Entendemos que las adolescencias no solo son destinatarias de las narrativas que los adultos construyen sobre ellas: también pueden producir, cuestionar y transformar esas narrativas. Dar lugar a sus voces implica entonces ampliar las formas en que una comunidad comprende, representa y reconoce las experiencias adolescentes.
Esta mirada se expresa especialmente en las producciones audiovisuales de Adolescencia Activa, donde las propias adolescencias construyen y comparten narrativas sobre aquello que viven, piensan y sienten.
No hablamos sobre las adolescencias sin ellas. Construimos con ellas.
Juan E. Mirey
Mg. en Salud Pública
Coordinador del programa