Fundamentos científicos
Adolescencia Activa se sustenta en una concepción integral de la prevención del suicidio en las adolescencias, que considera no solo los factores individuales, sino también las condiciones sociales, relacionales y comunitarias en las que se construyen sus experiencias.
La propuesta incorpora aportes del fortalecimiento comunitario, entendiendo que la prevención también implica construir colectivamente recursos, vínculos, participación y capacidad de acción.
Desde una perspectiva crítica del adultocentrismo, reconoce a las adolescencias como protagonistas capaces de producir conocimientos y narrativas sobre aquello que las afecta. Por eso, la participación no es solamente una herramienta metodológica, sino una dimensión central de la propuesta.
El video participativo permite llevar esta perspectiva a la práctica: los adolescentes seleccionan qué quieren comunicar y participan en la construcción colectiva de sus producciones. El valor de la experiencia no está únicamente en el resultado final, sino también en el proceso de participación, intercambio y reconocimiento que hace posible su realización.
La propuesta también reconoce la importancia de la dimensión cultural y simbólica en la construcción de pertenencia. Los encuentros, las producciones, la competencia y las instancias de reconocimiento funcionan como prácticas colectivas que permiten compartir y sostener significados. En este sentido, los rituales no son elementos accesorios, sino parte de las formas mediante las cuales una comunidad construye identidad, reconocimiento y memoria colectiva.
Así, Adolescencia Activa articula prevención, participación adolescente y fortalecimiento comunitario, sin atribuir al dispositivo efectos causales sobre la conducta suicida que no han sido evaluados.
Cuando elige un tema para abordar, el equipo toma decisiones acompañado por su docente a cargo y lo hace en función de la historicidad que lo atraviesa. Luego, en el desarrollo del guion y su grabación, pueden involucrar a sus familias, compañeros de otros niveles y docentes, lo que fortalece su red familiar y su red comunitaria. Estas son las redes que primero reaccionan ante la instalación de un factor asociado al suicidio.
No es menos importante el hecho de que el dispositivo utiliza muy pocos recursos y tiene un alcance altísimo: 1100 adolescentes por año -con alcance extendido mucho mayor, dado que los proyectos institucionales de algunas escuelas promueven la visualización de las producciones audiovisuales por parte de otros niveles-.
Las acciones preventivas con la comunidad adolescente presentan dos grandes desafíos: convocar a la población a participar y lograr una participación activa. Adolescencia Activa cuenta con un alto nivel de participación, lo que genera una profunda satisfacción para el equipo que lo lleva adelante. Los motivos que encontramos para la convocatoria y participación son:
- Haber generado un espacio de expresión libre.
- El protagonismo asignado a la mirada adolescente.
- La competencia como dispositivo convocante.
- La utilización de recursos multimedia de uso común en la adolescencia.
- El seguimiento cercano del progreso de los equipos.
- La transparencia de la competencia y las puntuaciones.
- Los espacios de encuentro con equipos de otras escuelas divertidos, participativos y convocantes.
- La decisión de utilizar los audiovisuales como recurso para aprender sin someterlo a juicio.
- La continuidad: Tras tantos años de trabajo ininterrumpido (desde 2016), se ha vuelto parte de la cultura local adolescente, un paso conocido y esperado por muchos dentro de las actividades programadas durante el nivel educativo secundario.
Juan E. Mirey
Coordinador del programa